Abrazo Verde nació hace poco más de dos años, aunque siento que la búsqueda comenzó mucho antes.
Comenzó cada vez que quería tener un detalle con alguien especial y sentía que las opciones no terminaban de representar lo que quería decir.
No buscaba simplemente un regalo.
Buscaba una forma de transmitir una emoción.
Quería que quien lo recibiera sintiera el cariño, la gratitud, el recuerdo o esa sensación de presencia que a veces queremos hacer llegar incluso cuando no podemos estar físicamente allí.
Y también quería que quien lo entregara sintiera que había logrado expresar algo importante, algo que nacía del corazón.
En esa búsqueda apareció el mundo de las plantas.
Una amiga me fue enseñando poco a poco ese universo que para mí era completamente nuevo. Me hablaba de sus cuidados, de cómo crecían, de sus significados y de la forma en que podían acompañarnos durante años.
Me gustó la idea.
Comencé con un Árbol de la Abundancia y una presentación sencilla. Pero mientras avanzaba, sentía que seguía buscando algo más.
No era solamente la planta.
Era lo que podía transmitir.
Entonces empezaron a aparecer otros elementos de manera natural.
Llegaron las velas artesanales hechas con cera de soja, los aromas que evocan recuerdos, los cuarzos, las historias detrás de cada piedra y las conversaciones con artesanos que dedican días, semanas e incluso meses a crear una sola pieza con sus manos.
Cada descubrimiento me acercaba un poco más a la idea que estaba buscando desde el principio.
Y poco a poco Abrazo Verde fue encontrando su propio camino.
Porque nunca se trató únicamente de plantas.
Se trataba de las emociones que existen en ese instante único en el que una persona elige un regalo para otro
De ese "pensé en ti".
De ese "gracias".
De ese "te recuerdo".
De ese "quería que sintieras que estoy aquí".
Hoy seguimos creyendo que los regalos más especiales son los que logran transmitir emociones.
Que la magia no nace del producto.
Nace de la persona que decide entregarlo.
Nosotros solo intentamos ayudar a que ese mensaje llegue de una forma bonita, natural y memorable.
Porque al final, Abrazo Verde siempre ha buscado lo mismo:
hacer que un regalo se sienta como un abrazo que se queda.
La búsqueda que terminó convirtiéndose en Abrazo Verde
A veces no buscamos un regalo. Buscamos una forma de hacer llegar una emoción. Esta es la historia de esa búsqueda y de cómo, sin darme cuenta, terminó convirtiéndose en Abrazo Verde.